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Crack
No corro tras la lluvia inmersa en el olvido
ni busco estrellitas de colores entre tus piernas
sólo quisiera ocupar un lugar
en la comisura de tu acidez.
Cuando la mano no alcanza la boca del vecino
cuando las pupilas raspadas son tridentes parias
cuando llueve tanto, tanto
que se confunde la picana con el martillo
cuando nada siga su curso
estaré ahí
envuelta en papel corrugado
entre los seniles goces del cansancio
entre la lengua y el estilete.
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